El punto de partida
La empresa de logística acababa de abrir, cerca de la frontera alemana, un almacén que seguía medio vacío. Sus clientes eran casi todos neerlandeses, y su equipo no vendía en alemán.
Las campañas lanzadas
Los competidores en logística muestran en su web las marcas alemanas que distribuyen. Se llama por teléfono al responsable de operaciones, en alemán, y se le invita a visitar el almacén nuevo, cerca de la frontera.
En las páginas de reseñas, las quejas sobre los plazos de entrega se repiten. Se contacta a la marca con sus volúmenes de envío ya estimados y se descartan las que son demasiado pequeñas para el almacén.
Este puesto, identificado en LinkedIn, solo existe a partir de un cierto volumen. Se pide a cada uno, en alemán, 15 minutos para un diagnóstico sobre plazos y externalización, a cambio de los resultados.
Lo que marcó la diferencia
- Una marca que ya confía sus paquetes a un proveedor de logística no necesita que la convenzan de externalizar: la reunión se centra desde el principio en los plazos y el precio.
- Una marca que lee quejas sobre sus plazos ya sabe que tiene un problema de entrega: la llamada llega en un momento de necesidad reconocida.
El papel del cliente
Canales
El equipo
JavierEstratega
BeatrizIngeniera de datos
MarcoResponsable de infraestructura
PaulaResponsable de reuniones
Resultados obtenidos por el equipo fundador. Nombre y logo modificados para preservar la confidencialidad del cliente.


